sábado, diciembre 19, 2009

Esperar es una buena medida del afecto





Esperar es una buena medida del afecto
que hay que tasar poco a poco. 


La espera es una suma de días,
que serán noches en vela, 
madrugadas desconsoladas, 
mañanas  sin perspectiva.


¿Por qué la ausencia marca las horas con tanta lentitud?


Pero la espera siempre esconde la promesa de los amores que volverán como las golondrinas y las flores de los guayacanes cuando sea su temporada.





6 comentarios:

  1. Penélope:

    Hermosas letras...felicidades, los mejores deseos para una gran poeta, abrazos, Monique.

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  2. Hola Ana Maria:
    Visite tu pagina. Le di una ojeada y me encanto!
    Ultimamente me he dejado seducir por "el Lapiz y el Papel", para concluir que son una excelente compañia.
    Una medicina para el el alma, un elixir para el Espiritu.
    visitare mas a menudo tu pagina.
    Saludos y El mejor Año para Todos!.
    Bendiciones,
    Macris

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  3. Siempre de espera como Godot, as+i es la vida, de vez en c uando hay que salir a su encuentro.
    Salud

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  4. Esperando lo que ya pasó para esperarlo de nuevo?

    Un saludo también desde Cali.

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  5. La Penélope, la tejedora que teje y desteje el tiempo de la ausencia y el tiempo de la presencia.
    Quien te quiere,
    Aurelio

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  6. La vida esa rueca que da vueltas inutilmente.
    ¿inutilmente? No, no es tan inútil y las repeticiones siempre serán disímiles.
    Abrazos,
    Penélope

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¡Que rico verte!
Escribe, me encanta saber qué opinas de esta página.
Penélope